Proyectos
Residuos orgánicos a combustible
Recolección y selección de residuos orgánicos: Los residuos orgánicos, provenientes de agroindustria, municipales o domiciliarios, son recolectados y clasificados para eliminar elementos no biodegradables o peligrosos.
Pretratamiento: Los residuos se someten a procesos como trituración, homogenización y eliminación de contaminantes, para facilitar su manejo y mejorar la eficiencia del proceso de conversión.
Digestión anaerobia: La materia pretratada se introduce en digestores anaerobios, donde microorganismos descomponen la materia orgánica en ausencia de oxígeno, produciendo biogás, mayormente compuesto por metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2). Esta etapa puede durar varias semanas y se mantiene bajo condiciones controladas de temperatura y pH.
Separación y almacenamiento del biogás: El biogás generado se extrae, se limpia (para eliminar impurezas como sulfuro de hidrógeno y humedad) y se almacena en tanques para su uso posterior.
Conversión del biogás en combustible:
- Tecnologías de transformación: El biogás puede ser utilizado directamente en motores de combustión interna, calderas o turbinas. También puede ser sometido a procesos de purificación y compresión para producir biogás comprimido (BioCNG) o biometano, apto como combustible vehicular o para la red de gas natural.
- Producción de biocombustibles líquidos: En algunos casos, el biogás puede ser reformado y convertido en combustibles líquidos como el diésel renovable o gasolina sintética, mediante procesos de hidrotratamiento o síntesis química.
Aprovechamiento de residuos residuales: Los digestatos, residuos sólidos resultantes, pueden utilizarse como fertilizantes orgánicos, cerrando el ciclo de uso de nutrientes y promoviendo la agricultura sostenible.
Este proceso permite reducir la generación de residuos, disminuir la emisión de gases de efecto invernadero y generar energía renovable, contribuyendo a la sostenibilidad ambiental y energética.
Energía y conectividad